Se elimina la NO Deducibilidad anticipada del Costo de lo Vendido

LA NO DEDUCIBILIDAD ANTICIPADA

 

Pongamos el ejemplo de que en el ejercicio 2018 se incurre en  erogaciones por pagos de conceptos que serán exentos para los trabajadores del almacén de materias primas (v.gr. previsión social).  De acuerdo al 28-XXX  de la Ley del ISR, no son deducibles al 100%, es decir, constituyen, en parte, una erogación que será no deducible;  no obstante, al formar dicha partida un elemento integrante del costo de lo vendido, debería reflejarse dicho efecto precisamente hasta que se pueda deducir el costo de lo vendido, que, para el presente razonamiento, sería hasta que se venda la mercancía en el año 2019.

 

Hasta hoy, la redacción del citado numeral 28 obliga a que al momento de realizar la erogación, esto es, en el 2018, se proceda a la aplicación del gasto no deducible con los efectos que ello conlleva (en el ISR del ejercicio, en la CUFIN, en la PTU, etc.).

 

La segunda sala de la Suprema Corte de Justicia de la Nación, ha generado la tesis de Jurisprudencia 2a./J. 62/2018 (10a.) que señala que dicho efecto no deberá afectar el ejercicio 2018 sino hasta el 2019 conjuntamente con la partida del costo de lo vendido en la que se engloba la nómina de los trabajadores del almacén de materias primas.

 

Señala la Ley del ISR:

 

“Artículo 28.Para los efectos de este Título, no serán deducibles:

Los conceptos no deducibles a que se refiere esta Ley, se deberán considerar en el ejercicio en el que se efectúe la erogación y no en aquel ejercicio en el que formen parte del costo de lo vendido.”

 

Si consideramos que la  utilidad fiscal neta del ejercicio, deriva de restar al  resultado fiscal del ejercicio, el ISR, los no deducibles (excepto algunos), la PTU e impuestos pagados del extranjero, la disminución de erogaciones que podrían ser no deducibles para ISR dentro del costo de lo vendido, puede impactar un ejercicio previo a aquel en el que realmente se proceda a deducción de dicho costo, tendremos una afectación no solo en el ISR del propio ejercicio donde se realizó la erogación en comento, sino hasta en el monto disponible para retiro de dividendos sin costo fiscal extra o premiación.

 

Ante tal situación que se daba precisamente cuando se incurría en alguna partida no deducible que aunque sabíamos que afectaría el costo de lo vendido, su impacto se vería precisamente hasta su determinación y no desde el momento de la erogación de la citada partida, es que la siguiente Jurisprudencia resulta especialmente relevante:

 

RENTA. EL ARTÍCULO 28, ÚLTIMO PÁRRAFO, DE LA LEY DEL IMPUESTO RELATIVO, AL ESTABLECER QUE LOS CONCEPTOS NO DEDUCIBLES DEBERÁN CONSIDERARSE EN EL EJERCICIO EN EL QUE SE EFECTÚE LA EROGACIÓN, TRANSGREDE EL PRINCIPIO DE PROPORCIONALIDAD TRIBUTARIA (LEGISLACIÓN VIGENTE A PARTIR DEL 1 DE ENERO DE 2014).  El artículo citado, al establecer que los conceptos no deducibles a que se refiere la Ley del Impuesto sobre la Renta deberán considerarse en el ejercicio en el que se efectúe la erogación y no en aquel en el que formen parte del costo de lo vendido, provoca el reconocimiento anticipado del efecto fiscal de un concepto no deducible, con lo cual se afecta injustificadamente la renta neta que servirá de base para la determinación de la contribución. Ello es así, pues en un sistema de deducción del costo de lo vendido, la erogación de un gasto no conlleva una afectación a la situación jurídica en materia fiscal, pues únicamente representa una modificación en el concepto de activo que posee el causante y, en tal virtud, no refleja una alteración en el haber patrimonial susceptible de gravarse. Así, al conminarse a reconocer los gastos no deducibles en el ejercicio en el que se erogan, se obliga a los contribuyentes a impactar su esfera jurídica anticipadamente, en la medida de una cantidad y un concepto que, en congruencia con el cambio del sistema de deducción, no deberían tener un efecto fiscal sino hasta el momento en el que se reconoce el costo de ventas correspondiente, de ser deducible. Por lo anterior, el artículo 28, último párrafo, de la Ley del Impuesto sobre la Renta vigente a partir del 1 de enero de 2014, transgrede el principio de proporcionalidad tributaria contenido en la fracción IV del artículo 31 de la Constitución Política de los Estados Unidos Mexicanos, pues obliga a reconocer los efectos de conceptos no deducibles en el ejercicio en el que se eroguen y no en el que forman parte del costo de lo vendido, con lo cual se da lugar a la determinación de una utilidad ajena a la que corresponde bajo el esquema de deducción de costo de lo vendido.

Esta tesis se publicó el viernes 15 de junio de 2018 a las 10:21 horas en el Semanario Judicial de la Federación y, por ende, se considera de aplicación obligatoria a partir del lunes 18 de junio de 2018, para los efectos previstos en el punto séptimo del Acuerdo General Plenario 19/2013.

 

 

Así, la erogación de dichas partidas realmente no llegará a tener un efecto distinto, ni mayor ni con algún desfase temporal, distinto al que representa la imposibilidad de considerarlas dentro del costo de lo vendido, resultando de ello  evitar que la tasa del gravamen se aplique a un monto que no es acorde con la capacidad contributiva del causante.